El roble


Cada árbol, a nivel energético, nos aporta un estado que nos permite ir más allá de nuestro momento actual. No hablamos sólo de bioquímica, también hablamos de vibración, de acceso espiritual. Cada uno de ellos tiene un don con el que impregnarnos simplemente estando cerca de él, con consciencia, y si nos dejamos, nos susurrará verdades que nos harán evolucionar hacia donde podamos dar lo mejor de nosotros. ¡Qué mejor ejemplo que el de Buda!! El Principe Siddharta se iluminó después de varios días de permanecer bajo la copa de un árbol: un figus religiosa, llamado también árbol de Bodhi.

¡Pues bien!, con el roble, empiezo una serie de capítulos en los que iré desgranando algunos de esos dones. Acércate a ellos, pero siempre sin olvidar que, sea de la especie que sea, no hay ningún árbol que no te pueda dar lo que necesitas, si tú te das a ti mismo la oportunidad de escucharte.

En compañía del bosque, entre la vegetación, observando la vida, con una actitud receptiva y entregada, uno llega fácilmente a un estado sosegado. Podemos caminar a paso muy lento, simplemente estando presentes y abriendo los sentidos, para que nuestro ritmo se ralentice.

Y luego, sentarnos junto a un árbol. ¿qué te parece si es un roble? Un roble, sea de la edad que sea, aunque más fácilmente si es anciano, para encontrar un silencio profundo:

El roble, venerado ancestralmente, acogedor y orientador de pueblos en sus reuniones. Como todos los árboles, nos permite acceder a nuestro silencio interno.

¿Pero qué tiene de particular que nos hace sentir tan bien?

Es el Orden, con mayúsculas. El Orden del que goza toda la Vida.

Sin ninguna pretensión, emite esa vibración que nos encamina hacia el orden interno, de forma holística: desde nuestro físico, llenándolo de vitalidad, hasta nuestra mente, llevándola al silencio, y a nuestras emociones, equilibrándolas.

Y el regalo con todas estas premisas es el discernimiento y la fortaleza interna. Por eso desde aquí podemos ver con claridad cuál es la mejor decisión, o el mejor camino, la mejor opción, y la manera de emprenderla.

Debido a la fuerza con la que podemos percibirlo, por esa magnanimidad y presencia, casi como una autoridad, se le relaciona más con una energía masculina, o incluso con la figura del padre.

Si te sientes desorientado internamente, o agotado por cuestiones diversas, parado, sin dirección, acércate a un roble y quédate junto a él un rato. No tengas prisa!! El tiempo tal y como lo contamos ahora no es natural. No te impacientes... permanece y recibe. Tu alma entenderá su lenguaje sin palabras.

Estoy escribiendo un libro que deseo que algún día llegue a tus manos, para poder contártelo todo, más extensamente, hasta el último secreto y detalle!! En él explico cómo conectar con los árboles, cuál es la actitud para dirigirse a ellos, y otras preguntas que todos nos hacemos cuando deseamos ese contacto profundo.

Hasta que llegue ese momento, aquí en la web te iré contando cositas, para que vayamos caminando juntos por el bosque, alimentándonos con su sabiduría!

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